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La Seño María Rosa, ejemplo de trabajo y superación

La docente oriunda de Las Catitas forma parte de la prestigiosa Fundación Varkey y es una de las tantas maestras santarrosinas que se destacan en distintas escuelas de nuestra provincia.

María Rosa Gil tiene una amplia trayectoria y ha desparramado su amor por la docencia en distintos establecimientos escolares, cosechando el cariño de cientos de niños y niñas que la han tenido como su “seño”.

Actualmente, se desempeña en la escuela N° 1-248 Antonio Ruiz Falucho, del paraje Los Lotes del distrito Las Catitas, es en este lugar donde vuelca toda su experiencia y sus conocimientos con sus queridos alumnos de primer grado.

Miembro de Fundación Varkey

Su amor por esta profesión y su permanente interés por capacitarse le abrieron las puertas a la Fundación Varkey, fundación benéfica global enfocada en mejorar los estándares de educación para niños desfavorecidos.

A este espacio pudo sumarse luego de la invitación de los directivos de la Escuela Ventura Segura y de la presentación  de un destacado trabajo sobre emociones.

La querida María Rosa, quien se reconoce de perfil bajo y humilde, no ha tenido vacaciones y desde marzo de este año ha continuado con su labor dentro de Varkey, donde ya es miembro.

Tiene la palabra

 “La metodología de estudio es libre y la evaluación consiste en contar cómo aplicaste la iniciativa y los nuevos conceptos aprendiste entre otras cosas y he finalizado la capacitación obligatoria de la Ley Micaela. Actualmente realizo un curso de alfabetización,  ya que estoy en primer grado y esa capacitación es demasiado pesada. A eso, le dedico 5 o 6 horas diarias. Creo que en octubre o noviembre finalizo. También se trabaja por plataforma y descubrí que nos miden con un ranking. Por el momento somos 1.020 los docentes afectados a esa capacitación. Estuve en los primeros lugares de ese ranking. No sé en qué lugar terminaré” cuenta María Rosa, con una sonrisa desbordante y que contagia.

Una de las tantas historias que tiene el mundo de la docencia santarrosina, una de las tantas docentes que trasciende nuestra geografía, una de las tantas que sigue formándose para brindarle lo mejor a los chicos; chicos que hoy no están en las aulas, pero que muy pronto volverán a llenar de alegría los grados, los patios y cada rinconcito de nuestras escuelas. 

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